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Tips para que sepas qué hacer para reparar una lavadora


Lavadora


Incluso los electrodomésticos más modernos no están exentos de presentar problemas en su funcionamiento y productividad. No cabe duda de que uno de los aparatos más propensos a manifestar este tipo de averías es la lavadora. Las partes móviles, el agua circulando por su interior y el exceso de carga que a veces introducimos en el tambor son factores que influyen en el desgaste de la máquina.

Es habitual toparse con estos contratiempos en los momentos más inoportunos, cuando tenemos una pila de ropa sucia de la semana pasada. Lo más recomendable ante este tipo de situaciones es contactar con un profesional que sepa cómo reparar una lavadora. Valorar la situación y tratar de comprender el tipo de percance con el que nos hemos topado es importante para orientar al técnico y agilizar su diagnóstico.

Wannatry pone a tu disposición las averías más comunes en estos aparatos. Si por mucho que lo intentas, tus habilidades no son suficientes para solventar el problema, no dudes en visitar nuestra web para contactar con los mejores servicios en reparación de electrodomésticos.

 

El tambor está estropeado

Cuando se presentan problemas de este tipo conviene revisar el motor del aparato. Si este presenta piezas sueltas o gira de forma irregular probablemente se deba a un desprendimiento del soporte y, en función de los daños que presente, deberá ser sustituido por otro. El deterioro del eje y las sujeciones como consecuencia del movimiento del tambor provoca que el mecanismo se vaya separando paulatinamente de la base que lo sostiene.

Si el motor funciona y hace mucho ruido, pero el tambor no gira, probablemente nos encontremos ante un problema con la correa que une ambas partes. En caso de que esté rota, sustituir esta pieza sería la solución más rápida para reparar nuestra lavadora, aunque dependiendo del modelo, podría tratarse de una correa con características específicas. Debemos comunicar al técnico toda la información necesaria para que pueda solicitar las piezas necesarias o encontrar un recambio adecuado.

El origen del problema también puede estar en el microprocesador interno de la máquina. Si al iniciar cualquiera de los programas, estos se paran a la mitad, no respetan la configuración establecida o directamente no funcionan, la avería se encuentra en el programador, concretamente en su módulo de control. Esta pieza es la encargada de recopilar las órdenes indicadas en cada programa y ejecutar la respuesta adecuada, si falla, el dispositivo no puede realizar ningún tipo de lavado o centrifugado.

Este tipo de fallos suelen ser los menos comunes, y normalmente están relacionados con un defecto de fábrica. El experto puede ponerse en contacto con la empresa y conseguir un nuevo programador, pero puede tardar algo de tiempo. También es posible que pueda configurarlo sin necesidad de recurrir a una sustitución, todo dependerá de los daños que presente la pieza.

 

Deficiencias en el consumo de agua

Reparar una lavadora que presenta problemas con la entrada o salida de agua implica atender a varios factores. Si al iniciar un programa la presencia de líquido en el interior del tambor es mínima, debes comprobar que los conductos de agua fría y caliente están bien conectados y no están doblados u obstruidos en algún punto. Descarta que se trate de un problema con el suministro de agua a nivel general, por ejemplo abriendo grifo de la cocina o terraza, dependiendo de dónde esté situado el aparato.

Si todo está aparentemente en orden, puede que el fallo venga de la válvula que regula la entrada de agua en el interior siguiendo las indicaciones del programa que hayamos elegido. Un cortocircuito o fallo eléctrico suelen ser las principales causas que provocan el mal funcionamiento de esta pieza. 

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La acumulación de cal también puede provocar averías en el conmutador. Es este último caso, bastaría con limpiar la cal  y revisar periódicamente el hacinamiento. Hay detergentes que pueden obstruir los conductos de agua al crearse cálculos de polvo, jabón y pelusas. Al igual que antes, la limpieza de las calerías sería suficiente.

Una vez finalizado el programa de lavado el tambor se vacía de agua para que el usuario pueda sacar la ropa y secarla. Si tras el centrifugado el agua permanece en el interior significa que hay un problema con la bomba eléctrica encargada de succionar el líquido. En este punto pueden darse dos posibilidades, o bien el filtro del motor está obstruido, lo que se solucionaría con una simple limpieza, o bien el propio motor se ha averiado, situación en la que sería necesaria una sustitución.

 

Otras averías menores

El excesivo ruido es algo normal en electrodomésticos antiguos pero en un dispositivo moderno es un signo claro de que algo va mal. Normalmente, la presencia de un constante zumbido y movimiento se debe a una mala sujeción del aparato al suelo

Si la superficie sobre la que se encuentra no es totalmente plano el ruido irá creciendo al producirse desajustes en el anclaje del tambor y las partes móviles, que como consecuencia del desnivel se están soltando.

Si el dispensador de detergente no funciona, revisa el conducto para cerciorarte de que no hay atascos ni nada por el estilo.

Saber cómo reparar una lavadora implica no sólo conocer el origen de las averías, sino también unos conocimientos técnicos adecuados. Si tu máquina ha dejado de funcionar atiende a la información que te facilitamos, pero procura llama a un técnico especialista que pueda reparar el aparato y asesorarte sobre los problemas que ha observado y su posible solución. En Wannatry podrás encontrar los mejores expertos de tu ciudad.

 

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