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¿Qué es lo que necesitas para ser un masajista profesional?


masajista dando masaje


Con el ritmo diario que muchas personas tienen que soportar, la aparición de estrés y ansiedad cada vez se da en más y más casos y la demanda de terapias alternativas con las que relajarse aumenta año tras años. Esto es lo que ocurre con los masajes.

En la actualidad existen muchos tipos de masajes diferentes, cada uno con una técnica y una finalidad concretas, con los que la cantidad de estrés puede verse reducida. Además, muchos de ellos no sólo sirven para reducir el estrés, sino que pueden ser aplicados con otras finalidades como mejorar la circulación de la sangre, ayudar al cuerpo a perder líquidos o mejorar aspectos mentales a través de estimulaciones sensoriales

Por esta razón, hemos decidido compartir contigo este artículo, porque sabemos que puede interesarte empezar a dar masajes y a ganar un dinero extra, pero ojo, necesitas saber qué es lo que debes estudiar para hacer los masajes de forma legal y correcta. Así pues, si te interesa todo el mundo de los masajes y quieres formarte en él, echa un vistazo a este artículo.

 

Saber diferenciar entre quiromasaje y masaje

Aunque pueda parecerlo, ser masajista no es lo mismo que ser quiromasajista. Existe una pequeña diferencia entre ambos términos y mucha gente tiende a confundirlos y pensar que realmente es lo mismo. Pues no es así.

La técnica de quiromasaje se centra principalmente masajes con fines más curativos y físicos, es decir, a través del quiromasaje, se pueden solucionar problemas físicos como contracturas posturales, problemas en músculos o dolencias en tendones. El masaje, en cambio, está más enfocado en una relajación o tratamiento concretos, pero más enfocado al cuerpo en general ¿Qué queremos decir con esto? En los masajes, por ejemplo, se fomenta la estimulación de zonas concretas a través de técnicas más superficiales que las de un quiromasaje. En la chocolaterapia, se busca que la persona esté relajada y disfrute de los aromas del chocolate para lograr desconectar de su día a día. En el quiromasaje, por ejemplo, se buscan contracturas en el cuerpo del paciente que deben ser eliminadas para su bienestar propio.

 

Elegir la mejor formación teórica para saber dar masajes

En la actualidad existen muchos cursos y academias de masajes en los que cualquiera, sin formación previa, puede formarse como masajista. Desde academias de masajes deportivos hasta academias de masajes relajantes o masajes tailandeses, puedes encontrar lo que quieras, eso sí, que no te hagan creer que es una formación oficial o reglada, porque no es así. No sabemos si por suerte o desgracia, el ser masajista no está reconocido como una formación superior, pero sí que es importante contar con un título que certifique lo aprendido y, por consiguiente, sea legal la práctica. 

No podemos olvidar que dar un masaje es algo muy serio ya que los pacientes pueden tener problemas de salud que afecten de forma negativa a la hora de aplicar una terapia o un masaje, por lo que el masajista en cuestión necesita saber, aparte de dar un masaje, saber qué complicaciones pueden darse durante el masaje y cómo reaccionar a ellas para solucionar cualquier problema.

paciente con piedras zen

 

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Con ser fisioterapeuta no basta

Muchas personas creen que con ser fisioterapeuta vale para dar cualquier masaje, pero no es así. Un fisioterapeuta no sólo estudia cómo tratar a un cuerpo para hacer que vuelva a su estado físico anterior o, al menos, a uno parecido que le asegure a la persona tener una movilidad y calidad de vida mínimos. Un fisioterapeuta no estará preparado para determinados tipos de masajes por mucho que sepa de fisioterapia, por lo que no es necesario empezar una carrera universitaria para llegar a ser un gran masajista.

 

Realiza prácticas dando masajes, son muy importantes

Los masajes no se dan sobre el papel, por lo que es vital que realices prácticas una vez finalices tu formación y estudios. En este caso, muchos de los cursos online para ser masajista flojean y presentan más contras que pros. Es cierto que hay muchas escuelas profesionales que ofrecen a sus alumnos cursos online con certificaciones válidas para ejercer como masajista pero realmente este tipo de formación en un ámbito tan práctico como son los masajes, puede resultar contraproducente. Si decides decantarte por un curso de masajista online, debes tener en cuenta que al finalizar la parte online tendrás que realizar prácticas y, en el caso de pensar que no tienes la formación completa, esforzarte a la hora de hacer frente a la parte más difícil de la formación, demostrar que todo lo que has aprendido de forma teórica, eres capaz de pasarlo a la práctica.

masajista terapeuta

 

Elige una especialización y sigue formándote como masajista

Aunque logres conseguir tu título como masajista a la primera, es recomendable que te decantes por una especialidad, tanto para aumentar tu profesionalidad y formación en esa especialidad concreta como para ser un referente de cada a tus clientes. Como en todas las formaciones, es primordial no dejar nunca de estudiar, ya que con el tiempo las técnicas y los métodos cambian, de esta forma no te quedarás atrás y siempre tendrás cosas nuevas que mostrarles a tus clientes.

Como puedes ver, formarte para ser masajista no tiene porqué ser complicado ni difícil, sólo necesitas saber qué academia o centro de formación es mejor para apostar por tu formación, pero tranquilo, desde Wannatry te ayudamos. Si has finalizado tu formación para ser masajista y quieres empezar a crear una cartera amplia de clientes o ya lo eres y quieres llegar a más personas, no dudes en unirte a la comunidad de profesionales de Wannatry.

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