filter_list

La depresión en ancianos


Fruta marchita


La depresión en ancianos es una lacra social que cada día afecta a más personas. Si ya de por sí esta enfermedad causa estragos en adolescentes y adultos, cuando una persona mayor presenta un cuadro relacionado con esta patología, los problemas y posible tratamiento se complican todavía más. Estamos hablando de una enfermedad mental que altera el estado de ánimo del paciente provocando ira, frustración, pesadez y tristeza.

Cuando la depresión afecta a personas de la tercera edad, es muy frecuente que ni el círculo familiar ni los profesionales a cargo del enfermo sean conscientes de este trastorno. Se produce un efecto de invisibilización que por un lado impide llevar a cabo un tratamiento farmacológico o psicoterapéutico adecuado, y por otra parte dificulta el desarrollo de estrategias de prevención.

 

Causas de la depresión en personas mayores

No hay que olvidar que estamos hablando de uno de los grupos de riesgo más propensos al desarrollo de dolencias de cualquier tipo. Si bien es cierto que este desorden puede aparecer como consecuencia directa del envejecimiento, lo normal es que esté asociado a alteraciones biológicas o cambios repentinos en el entorno social de la persona.

En muchos casos, si el anciano sufre de algún tipo de enfermedad crónica relacionada con la memoria o el sistema locomotor, las posibilidades de que desarrolle este trastorno se multiplican considerablemente. El hecho de padecer alzheimer, artritis y problemas de movilidad conlleva una pérdida de la independencia al no poder cuidar de uno mismo y necesitar ayuda para desplazarse o incluso comer. Todos estos problemas son el caldo de cultivo idóneo para que el paciente empiece a sufrir los estragos de la depresión.

La amenaza de la muerte es un pensamiento constante para estas personas. Los amigos de edad similar mueren y dejan un vacío terrible en su interior, un dolor que se agudiza cuando es el cónyuge quien les abandona. La sensación de soledad y aislamiento es uno de los elementos más comunes en las enfermedades mentales, y cuanto mayor sea el paciente, peores van a ser las consecuencia en su estado anímico.

A estos problemas hay que añadir el que quizás sea el principal detonante de la depresión en ancianos y una de las causas de su invisibilización. El abandono que sufren muchos mayores por parte de sus propios hijos y personas más allegadas tiene unas consecuencias terribles a nivel psicológico,

La problemática aumenta cuando esta circunstancia viene acompañada de una transformación total al mudarse a una residencia para la tercera edad. Parece un idea sacada del cine y la televisión, pero estos lugares son un recurso al que acuden muchas familias para dejar en manos de terceros los cuidados y afectos que estas personas necesitan. El abandono se incrementa cuando las visitas se convierten en algo excepcional.

 

Síntomas en pacientes de la tercera edad

Manos de anciano

 

Da el primer paso

¡Regístrate!

Y a ti, ¿qué se te da bien?

Los cambios en la conducta de los mayores son un indicativo de la presencia de esta patología. Para detectar estos síntomas, la observación y comunicación deben ser constantes, especialmente en aquellos casos en los que la persona mayor sea más reservada y tienda a no exteriorizar sus emociones.

El primer signo de alarma surge cuando el paciente empieza a manifestar conductas relacionadas con un sentimiento de angustia y desesperanza. Los ancianos empiezan a interiorizar la idea de que son una carga, y es entonces cuando el cuadro depresivo puede estallar en cualquier momento.

Como en cualquier otro caso de depresión, existen ciertos síntomas que pueden determinar si el sujeto sufre de algún tipo de trastorno. Muchos enfermos de depresión manifiestan una paulatina pérdida de interés en temas y actividades que antes disfrutaban. Muestran comportamientos antisociales, agotados sin motivo aparente, y se abandonan a sí mismos víctimas de un sentimiento de pérdida de energía. 

La incertidumbre sobre qué será de ellos se vuelve más intrusiva al mezclarse con los problemas de salud que sufren. La ansiedad provocada por esta constante sensación de preocupación deriva en cambios bruscos en su alimentación, y alteraciones del sueño. Todos estos problemas dificultan la toma de decisiones de los pacientes y éstos a su vez continúan con su actitud de abandono y falta de motivación.

 

Tratamiento de la depresión en ancianos

Ante los primeros síntomas es importante acudir lo antes posible a un médico que pueda establecer un diagnóstico y aplicar el tratamiento pertinente. Dependiendo de la fase en la que se haya detectado la enfermedad, la medicación y el régimen de cura pueden extenderse desde unas semanas a meses.

Mientras que el paciente debe seguir al pie de la letra las indicaciones del especialista en cuanto a las pastillas recetadas y los ejercicios que le haya recomendado, el apoyo del entorno cercano supone un pilar fundamental para su pronta recuperación. 

Trasladar al enfermo al domicilio familiar es una buena idea para contar con un seguimiento pormenorizado de su mejoría. Debemos mostrarnos cercanos, accesibles ante todas las necesidades que pueda tener, y sobre todo empatizar con su situación. La paciencia es una virtud cuando se trata de personas mayores, y en los casos de ancianos con depresión se convierte en una herramienta imprescindible.

Habla con ellos, comprende cómo se sienten, y enséñales a entender sus emociones.

Artículos relacionados

  • ¿Qué estudios necesitas para dedicarte al cuidado de ancianos?

    En el cuidado de ancianos, ya sea cuidándolos en una residencia de ancianos o prestando ayuda a domicilio, es muy importante tener una titulación y conocimientos especializados en ello ya que la salud y la integridad de una persona mayor está en manos de una sola persona que debe cuidarle y ayudarle en todo lo que necesite.
  • Actividades para personas mayores

    Somos una sociedad que envejece a un ritmo frenético. El aumento en la esperanza de vida y los bajos niveles de natalidad han convertido a las personas mayores en uno de los colectivos que más a crecido en la última década. Como consecuencia de esto, ahora más que nunca podremos encontrar multitud de productos y servicios destinados casi exclusivamente al entretenimiento de la tercera edad.