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Consejos para la limpieza general de tu casa


Aspiradora


La limpieza general es una de las actividades más importantes para mantener una convivencia saludable. Ya sea en una residencia de estudiantes, un piso compartido o un apartamento familiar, mantener un reparto equitativo de las tareas es fundamental para la relación entre los inquilinos y la propia higiene en el hogar

Hacer los baños, quitar el polvo, limpiar la cocina son actividades propias de la vida cotidiana entre cuatro paredes. Muchas veces por temas de trabajo, organización o medios materiales descuidamos este aspecto sin tener en cuenta la importancia de mantener una saneamiento regular en nuestra casa. Sin embargo, con un poco de esfuerzo e imaginación, estos problemas pueden resolverse en un abrir y cerrar de ojos.

Con nuestros de consejos para el cuidado y la limpieza de la casa ahorrarás dinero y sobre todo tiempo para dedicarte a lo que más te apetezca. Organízate, establece un plan de acción en el que tus compañeros de piso o familia colaboren, y no dejes ni un solo rincón de tu casa sin inspeccionar.

 

Planificación de las tareas

Vuelves a casa agotado después de un largo día de trabajo y lo último que te apetece es ponerte a quitar el polvo y fregar el suelo. Conocemos esa sensación y por eso te recomendamos una serie de pautas generales que puedes aplicar a cualquier zona de la casa para hacer más amena esta labor

Tanto si vives solo o acompañado, el primer paso es planificarte para saber qué toca hacer en cada momento. Un calendario rotativo puede ser la mejor idea si vives con compañeros, de tal forma que cada semana vayáis turnando qué zona de la casa le toca a cada uno. Hay quienes prefieren un modelo de trabajo menos equitativo en el que una sola persona se ocupe de la limpieza general cada siete días.

Hagas lo que hagas ten en cuenta que no es necesario realizar todas las tareas del hogar cada semana. Limpia la grasa del extractor de la cocina en periodos de 15 o 20 días, al igual que el polvo acumulado debajo de los sofás. Las ventanas también pueden limpiarse en rangos de tiempo más amplios. De esta forma amortizas mejor tu tiempo y puedes dedicarte a limpiar zonas que sí requieren un cuidado semanal como hacer los baños, cambiar la sábanas y barrer el suelo. 

A su vez, hay tareas en las que conviene ir acumulando trabajo para después quitártelo de golpe. Si dejas toda la ropa sin planchar hasta el último día te quitas el trabajo de andar poniendo y quitando la tabla cada vez que necesites ropa para el día siguiente. Recuerda limpiar siempre de arriba a abajo, pasar la escoba antes que la mopa  y quitar el polvo mientras la habitación se está ventilando. Tú mejor que nadie conoces tu casa y sabes cuál es la rutina que más te conviene seguir.

 

Métodos alternativos para la limpieza general

Limon

 

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Y a ti, ¿qué se te da bien?

Existe una gran variedad de trucos sencillos y económicos que pueden ayudarte en tus labores del hogar. Si esta semana te ha tocado limpiar la cocina, acuérdate de introducir en el microondas un vaso de agua con limón y calentarlo hasta que empiece a generar vapor y este impregne las paredes internas. De esta forma cuando pases una valleta, la grasa y las manchas del interior del aparato serán mucho más fáciles de quitar.  Algo parecido sucede con el horno. Espera a limpiarlo cuando esté todavía caliente, así conseguirás que las manchas y restos de comida salgan sin problema.

La pasta de dientes no sólo tiene utilidades en higiene bucal. Puedes emplear tu dentífrico habitual para limpiar superficies de madera en muebles y suelos. Si derramaste pintura o maquillaje sobre la mesa del comedor o el parqué de salón, con este método las manchas terminarán saliendo tras una cuantas sacudidas. 

Incluso el colutorio tiene propiedades útiles en el cuidado de los electrodomésticos. Puedes desinfectar tu batidora introduciendo en el recipiente un poco de enjuague bucal mezclado con vinagre. Al encender el aparato deja que la mezcla se agite durante un minuto y después aclara con agua el receptáculo. Con este sencillo truco evitas tener que desmontar la batidora y tener que fregarla a mano. Este método es también aplicable en lavadoras para eliminar los gérmenes y bacterias que se acumulan en el tambor.

Limpiar las ventanas y espejos puede ser un engorro si utilizamos los utensilios equivocados. Muchas veces el trapo deja pelusas en el cristal y por muchas pasadas que realicemos, nunca terminan de irse. La solución más asequible pasa por emplear papel de periódico y un poco de limpiacristales, de tal forma que los brillos y manchas en la superficie de las ventanas desaparecen por completo.

En el caso de los espejos, por increíble que parezca una patata partida por la mitad es tan eficaz como el mejor quitamanchas. Al pasar la cara interna de fruto por el cristal y después un trozo de periódico con un poco de vinagre blanco se consigue eliminar cualquier rastro de la suciedad, y un efecto que hará que tus espejos parezcan recién comprados.

Existen docenas de trucos de andar por casa que pueden ahorrarte muchas molestias. Por ejemplo, después de quitar el polvo prueba a utilizar un abrillantador de suelos de madera hecho a base de agua, vinagre y jabón. Esto lo puedes aplicar también a muebles de madera añadiendo a la mezcla un poco de aceite de oliva.

Para los malos olores, el bicarbonato sódico es un remedio económico para superficies como alfombras, moquetas, camas y sofás. Si tras haber retirado el polvo esparcimos un poco de este compuesto y lo dejamos actuar durante unas horas, una vez aspiremos los cristales de sal habremos impregnado nuestros muebles con un aroma limpio y fresco.

¿Te ha parecido interesante? ¿Qué otros consejos se te ocurren para el saneamiento de tu casa? Déjanos tu opinión en los comentarios y visita Wannatry para encontrar los mejores profesionales en limpieza general de tu casa.

 

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